Este fin de semana, fui con mis padres a probarme los vestidos para la graduacion que por cierto se va a atrasar por la contingencia, asi que tendre que esperar mas, y me conviene para tener mas tiempo de estilizarme lo mas que pueda.
Me probe sin fin de modelos...blancos, uvas, fiucsas, celestes, con tirantes, con rellenos, floreados, de piñata, chispeantes cegadores, guangos y lo que me quedara y sin prejuicios, algo muy extraño de mi. Me sentia muy bien y segura con cada uno puesto a pesar de que se de que me falta mucho camino y de que son contadas las veces en que me pongo un vestido, soy un poco mas mmmm...pandrosita?.
Al final, mi decision fue tomada: un precioso vestido negro strapless, con estampado de flores blancas en la parte inferior, un poco bombachin y con un cinturoncito delgadito. Cuando lo vi dije: yo soy de aqui...jo jo. y camine hacia el como poseida, admirando el resplandor Y elegancia de entre los demas.
En esta semana, ya lo tendre conmigo, y sera como mi palanquita para recordarme de que debo ser digno de usarlo, de sentir la cercania de ser una princesa.
Les dejo una nocion de lo que me enamoro:


